¿Qué enfoque tiene Yoga Diverso?
Yoga Diverso es una invitación a volver al cuerpo con amabilidad. A través de posturas accesibles, movimientos suaves y una respiración consciente, la práctica acompaña al sistema nervioso para que pueda soltar, regularse y sentirse a salvo.
Cada sesión propone secuencias equilibrantes que estimulan el nervio vago y favorecen una escucha profunda: sentir desde dentro, reconocer los propios ritmos y habitar el momento presente sin exigencia. No se trata de llegar a una forma, sino de estar en el cuerpo, tal como es hoy.
Yoga Diverso pone el énfasis en la experiencia interna, en la presencia y en el respeto por lo que aparece, creando un espacio donde moverse también es una forma de cuidarse.
¿Desde donde nace esta propuesta?
Nunca he sido especialmente flexible y, quizá por eso, entendí pronto que el yoga no va de alcanzar posturas perfectas. Mi relación con la práctica siempre ha tenido más que ver con escuchar que con exigir.
Además, he vivido muy de cerca la discapacidad a través de mi hermano, que era una persona con parálisis cerebral y tetraplejia. Esa experiencia me mostró que el yoga puede ir más allá de los cuerpos considerados “normativos”.
Desde ahí nace mi intención: ofrecer una práctica inclusiva, respetuosa y consciente, orientada a cuidar la salud física y mental de cada persona, tal y como es.