Desenfocada

cuadro desenfocado

Con esta entrada quiero inaugurar este espacio del blog, que me gustaría que nos acompañe en el tiempo de una forma cíclica e inspiradora, como lo hace la naturaleza a través de las estaciones, influyendo también en nuestro cuerpo y en nuestras emociones.

He barajado varios temas para comenzar. Incluso tenía algunas notas escritas de antes, ideas sueltas esperando su momento. Pero no ha sido hasta hace unas semanas cuando algo se colocó con claridad: Desenfocada.

“Desenfocada” es el nombre de una exposición a la que fuimos hace unos días, sin demasiadas expectativas, aprovechando unos días de vacaciones en familia. Sin embargo, me encontré con una propuesta que me tocó más de lo que imaginaba.

La exposición giraba en torno a una intención muy concreta: no enfocar. O, mejor dicho, abrir la posibilidad de no ver con total nitidez.  De permitir cierta duda en lo que tenemos delante. De cuestionar aquello que damos por evidente, correcto o exacto. De contemplar diferentes perspectivas, posibles interpretaciones, incluso otras realidades.

Todas estas ideas me llevaron a preguntarme:
¿Qué me ha traído hasta aquí?
¿Cómo nace Yoga Diverso?
¿Por qué ese nombre?
¿Por qué este enfoque?
¿Por qué es una propuesta en la que cabe cualquier persona?

Y creo que, en parte, la respuesta está en esa mirada desenfocada.

No sé si lo consideraría una virtud. Durante mucho tiempo lo he vivido más bien como una dificultad. Siempre me ha costado limitarme a lo establecido, a lo claramente definido, a un único camino. Me ha resultado casi inevitable cuestionar, abrir alternativas, dejar ventanas entreabiertas por si en algún momento necesitaba mirar hacia otro lado.

Esto, a veces, ha hecho que avanzar en una dirección concreta, clara y definida, con una meta cerrada, haya sido más complejo. Pero, al mismo tiempo, me ha permitido sostener la duda, explorar otras vías y considerar posibilidades que quizá no estaban tan visibles al principio.

Hoy siento que Yoga Diverso nace precisamente desde ahí.

Es una propuesta de yoga amplia, tanto en lo físico como en lo mental. Un espacio donde la práctica no es única ni rígida, sino que puede “enfocarse” en función de lo que cada persona necesita en cada momento. Donde no hay una única forma correcta de hacer, sino múltiples maneras de habitar el cuerpo, el movimiento y la respiración.

Quizá ese “desenfoque” inicial, lejos de ser una carencia, es lo más valioso que puedo ofrecer.

Porque abre un campo de experiencia más amplio, más honesto, más vivo. Un espacio donde no todo está definido de antemano, donde puedes explorar sin la presión de encajar en una forma concreta.

En la práctica, tu respiración y tu movimiento se convierten en herramientas de exploración. Como si fueran el pincel con el que dibujas tu experiencia, o la rueda del zoom de una cámara con la que decides, poco a poco, qué quieres enfocar… y qué prefieres dejar en un suave y necesario desenfoque.

“El desenfoque se alimenta de nuestra experiencia, que se desarrolla con el tiempo y alcanza nuestro interior más profundo.”

DESENFOCADO: OTRA VISION DEL ARTE

Exposición concebida por el Musée de l’Orangerie de París con la colaboración de la Fundación ”la Caixa”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Instagram
Scroll al inicio